domingo, 13 de marzo de 2016

Carta de una madre a su hijo

Para el amor de mi vida.

Hola, pequeño: Esta carta es especial y única. Un amor que no se puede comparar con nada. Eres mi sueño hecho realidad.
Todavía no tienes edad de comprender mis palabras y seguro que tardarás en leer mi carta, pero quiero que sepas que cuando te hagas más grande y entiendas, verás que, cuando hagas alguna de las tuyas, seré yo la que se enfade y te regañe; seré la que te secaré las lágrimas y te abrazaré cuando la vida no te trate bien; la que te haga tonterías para sacarte esa sonrisa linda que me encanta.

martes, 8 de marzo de 2016

8 DE MARZO: Día de la mujer

Hoy, día 8 de marzo, se celebra el Día internacional de la mujer en muchos países.
En nuestro instituto también hemos querido conmemorar dicho día y los alumnos de PMAR de 3º D y los de 1º de Bachillerato B han elaborado una serie de carteles que han sido expuestos en los pasillos del centro.

Por una parte, se han seleccionado a una serie de mujeres inventoras que gracias a su trabajo y esfuerzo lograron avances importantes en áreas como la tecnología, la electrónica, la química o la informática. Mujeres a las que muchas veces no se les permitía patentar sus inventos.

lunes, 22 de febrero de 2016

VISITA A ESTRASBURGO. 28-30 DE ENERO 2016

IES ODIEL en Euroscola

El pasado día 28 de enero, un grupo de alumnos del IES ODIEL (de 4º A y B; 1º A de Bachillerato; y de 1º y 2º del ciclo de Atención a personas en situación de dependencia) fue invitado a participar en la jornada de convivencia, que organiza el Parlamento Europeo en Estrasburgo, con el nombre de Euroscola.

viernes, 19 de febrero de 2016

Relato 9

     
Desde lo alto del árbol en el patio de mi casa, siempre que observaba el paisaje se me cortaba la respiración. Cuando me sentía triste, enfadada o preocupada, trepaba a lo alto del árbol y todas mis preocupaciones se iban. Eso era lo que me ocurría en aquellos momentos.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Relato 8

Desde lo alto de un árbol en el patio de mi casa, en una tarde de otoño, yo estaba en mi casa del árbol y, de pronto, una piedra golpeó la madera. Me asomé para ver quién había tirado esa piedra y descubrí que era Zeus, uno de mis mejores amigos; le dejé subir. Era halloween, había una fiesta en el centro del pueblo a la que queríamos acudir y luego, a media noche, nos iríamos a una casa abandonada que la gente decía que estaba encantada. Habíamos quedado con nuestra reunión; eramos 10 personas y, aunque yo no hablase mucho con los demás, me llevaba bien con ellos.
Mi amigo había venido para terminar de preparar los disfraces. Yo me disfracé de 
zombie y mi amigo de alíen. Más tarde, llamamos a los demás y quedamos en par de horas en el parque, para, desde allí,  ir a la fiesta. Como siempre llegaba tarde, menos mal que me esperaron.

martes, 16 de febrero de 2016

Relato 7

     Desde lo alto de un árbol en el patio de mi casa, una noche de invierno, yo me disponía a ver una película, cuando, de repente, escuché unos pasos en la planta de arriba. Me levanté y fui a averiguar de dónde venían. Estaba subiendo las escaleras y de pronto vi una sombra Me asusté, corrí hacia mi habitación, pero algo me agarró por el cuello y me tapó la boca con un pañuelo, solo recuerdo que la sangre manchó la alfombra. Después, algo me despertó, pero yo no estaba en mi casa. Todo estaba oscuro, solo percibí una luz que me iluminaba la cara. De pronto vino alguien, se sentó en frente mía, se encendieron todas las luces y el hombre me preguntó:
- "¿Qué hacías ayer en la fiesta?"
Yo me quedé pensando unos minutos y le dije:
-" Mis amigos me invitaron a esa fiesta".
El hombre se fue sin dar explicaciones, se apagaron las luces y todo volvió a estar oscuro.

Al día siguiente, otra vez vino el hombre y me dio comida y agua. Otra vez se encendieron las luces y ese hombre me pregunto:
-"¿Cuántos años tienes?"
Yo le respondí que tenía 18 años. Después le pregunté que quién era él, pero me respondió que él era un hombre normal y que su trabajo era proteger a la gente.
Se fue y no volvió hasta la noche. Yo sequía sin saber dónde estaba, así que, cuando vino y lo volví a ver, se lo pregunté y me dijo que yo estaba en un lugar seguro. Me miró fijamente, me dio una manta y se fue. Yo no sabía dónde estaba, tenía miedo, y ya hacía cuatro días que me encontraba allí y no sabía nada. Nada de mi familia, nada de mis amigos, nada del misterioso hombre. Sólo sabía que estaba en un lugar seguro (o eso decía el hombre).
Aunque intentase escapar, yo sabía que no lo conseguiría jamás. En ese momento, vino el hombre de nuevo y yo le pregunté qué había pasado y él me contó que nuestro país había entrado en guerra y que todo había sido destruido. Ahí me di cuenta de que no volvería más a casa.
Moisés Ujica

domingo, 14 de febrero de 2016

Relato 6: Un día normal

     Desde lo alto de un árbol en el patio de mi casa, yo estaba asomándome, mirando al cielo. 
      Bajé del árbol lentamente, fui dentro de casa, hice los deberes de Lengua y de Matemáticas que eran muy difíciles y, después, le pregunté a mi madre si podía salir a dar una vuelta con mis amigos. Me dijo que sí, pero que, al día siguiente, tendría que estudiar.